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Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de El Revisionista, Series de antología, y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.

martes, 3 de julio de 2012

Woody Allen de nuevo.

Loco por el Jazz

Por Fernando MÉNDEZ-LEITE

Esta semana visita España para presentar su película, Dulce y melancolico, donde Sean Pean interpreta a un ficticio y virtuoso guitarrista de jazz de los años treinta. Woody Allen, el neurótico, el cómico, el músico, el paciente sobre el diván y "el cineasta más importante del último tercio del siglo", ha volcado por fin sus obsesiones musicales en la gran pantalla. Aunque el jazz siempre ha tenido protagonismo en sus filmes, nunca como hasta ahora lo había retratado de forma tan visceral. Junto a Sean Pean, el genial director ha contado también en el reparto con Uma Thurman y el descubrimiento de una actriz que dará que hablar: Samantha Morton.


Allen Stewart Konigsberg es un tipo bajito, pelirrojo y con gafas, un judío que llena sus horas libres tocando el clarinete, que ha pasado media vida intentando analizar la otra media en el diván de su psicoanalista y que conoce la isla de Manhattan palmo a palmo. Probablemente ustedes le conozcan por el nombre de Woody Allen, que utiliza desde hace más de cuarenta años cuando escribía programas de televisión que interpretaban otros actores, como Sid Caesar, Carol Channing, Pat Boone o Art Cartney.




Allen, que había nacido en Brooklyn en 1935 y se había educado en el Bronx, tiene ascendencia austriaca por parte de madre y rusa por parte de padre. Note Cherry, su madre, trabajaba como contable en una de las empresas del mercado de la calle Greenwich. Allí conoció a Martin Kónisgberg, que también trabajaba en un negocio de su padre en aquel mercado y que más tarde fue corredor de apuestas en el hipódromo de Saratoga. Allí se hizo famoso por su extraordinario parecido con el galán de la época George Raft, aunque si hay que hacer caso al biógrafo de Allen, Eric Lax, a quien realmente se parecía era al cómico francés Fernandel. Para evitar convertirse en uno de aquellos mafiosos que acostumbraba a interpretar Raft, el padre de Woody Allen abandonó aquel trabajo, vendió joyas por correo, trabajó en un salón de billares, fue examinador de huevos, extraña profesión que ignoro en qué consiste, condujo un taxi y despachó cervezas en un bar.

Modelo de compostura

En ese ambiente creció el autor de Annie Hall en la difícil América de Roosevelt, frecuentemente al cuidado de niñeras que no duraban más allá de quince días en el empleo. Cuando Allen tenía tres años una de esas niñeras le tapó la cabeza con una manta impidiéndole respirar y le dijo: "¿Ves?, podría ahogarte ahora mismo y echarte al cubo de la basura y nadie se enteraría nunca". No es extraño que el futuro Woody Allen tuviera que visitar tan asiduamente a su terapeuta y que hoy en día conserve la costumbre de evitar túneles y ascensores, que le producen una claustrofobia insuperable. El régimen familiar se completaba con frecuentes peleas a navaja abierta entre sus padres, que podían surgir en el momento más inesperado y sin que hubiera para ello un motivo grave. Simples desavenencias conyugales, que se reproducirían en la vida adulta de Allen y que él ha sabido convertir en materia de sus mejores pelícuas, que -por cierto- son casi todas.

Cuenta Eric Lax que estas peleas familiares podrían explicar el carácter de Woody Allen, que es un modelo de compostura, nunca levanta la voz ni en su vida privada ni en el trabajo, jamás reprende a un actor ni a un técnico y que sólo se enfurece con sigo mismo cuando siente la frustración de una escena que no consigue atrapar de acuerdo con su propósitos. Curiosamente, este hombre que siempre ha querido evitar las discusiones, se ha visto enzarzado en uno de los más virulentos procesos de separación que se conocen tras su ruptura con la actriz Mia Farrow, a la que previamente había convertido en fuente de inspiración para sus protagonistas femeninas, del mismo modo que lo había hecho con su antigua compañera Diane Keaton, con la que mantiene una buena relación y que aún recientemente ha intervenido en alguna de sus películas.



Al parecer, Woody Allen era un niño inteligente y activo, pero taciturno y de trato difícil, rasgos que también se han traducido en su imagen pública posterior. A los seis años descubrió Manhattan y quedó maravillado: "No sólo me enamoré de Manhattan a primera vista -ha contado después- sino que amaba cualquier película ambientada en Nueva York, las películas de detectives, las comedias románticas, las que transcurrían en los clubs nocturnos o aqueIlas en las que se veían los áticos de Nueva York". Esta fascinación se ha hecho patente a lo largo de su filmografía y tiene su expresión más conseguida en la titulada directamente Manhattan, homenaje a su ciudad a través de la música de Gershwyn.

Como Tyrone Power

Fue Blancanieves de Walt Disney, que vio a los tres años, el origen de su pasión por el cine. Su madre ha contado que durante la proyección el niño se empeñaba en levantarse de la butaca para tocar a los personajes de la pantalla. A los siete años ya estaba enganchado al cine y conocía el nombre de todas las estrellas de Hollywood. Enseguida pensó que él quería ser como Tyrone Power, como Bob Hope, que constituyó para él una revelación y hacia el que ha conservado siempre una admiración no demasiado compartida, como Humphrey Bogart, cuyo fantasma convocaría años más tade en Sueños de un seductor. Su afición al cine de esta época ha quedado reflejada en muchas de sus películas, de La Rosa Púrpura de El Cairo a Disparos sobre Broadway. De entre todas las películas que vio en su infancia, Woody Allen escoge Perdición de Billy Wilder, lo que explica diciendo que posee todas las características de una película clásica de los cuarenta, porque es en blanco y negro, tiene réplicas rápidas, es muy ingeniosa y tiene un argumento de la era dorada de Hollywood. Además salen Edward G. Robinson, Barbara Stanwyck y Fred Mac Murray y la voz en off es de lo más dura. Los diálogos son brillantes y la música de Miklos Rozsa es perfecta. Es, según el autor de Crimenes y pecados, la mejor película de Wilder, y en realidad una de las mejores películas que se han hecho nunca.

Desde el nacimiento de su hermana Letty, cuando tenía ocho años, las mujeres se convirtieron en el centro de su interés, muy por encima de los hombres. Su cine arroja un balance expresivo de su preocupación por el mundo femenino, al que ha dedicado películas completas, como Interiores, Hannah y sus hermanas, La Otra mujer y Alice. Allen confesó que, al sentirse príncipe destronado tan sólo cabían dos opciones: cargarse a su hermanita o convertirse en el hermano perfecto. Optó por esto último, porque estaba mejor visto. Letty pasó a ser el ojito derecho de su madre, mientras Allen sufría los rigores de un colegio que le aburría a morir. 


 

Refugio en los cines

Nunca fue un buen estudiante y era un experto en fugarse de las clases para refugiarse en los cines y en los partidos de rugby. Mientras tanto, empezaba a mirar a las mujeres, pero ellas no parecían enterarse. A este respecto, el autor de Maridos y esposas ha comentado: "Desde una edad muy temprana me sentí atraído por cierto tipo de mujer. Es difícil definir con precisión ese aspecto que tanto me excitaba, pero en términos generales se trataba de chicas estilo Jules Pfeiffer, esas chicas que solía dibujar con una larga cabellera negra, sin maquillaje, casi siempre vestidas de negro, con un bolso de piel y pendientes de plató". A decir verdad, no responden a este modelo Diane Keaton y Mía Farrow, y mucho menos Soon Yi. Pronto se dio cuenta de que estas chicas querían vivir en Greenwich Village y estudiar arte, filosofía o llegar a ser escritoras. También las había que querían poner una bomba en un edificio público. Allen pensó que, si no se interesaban por él, era por su profunda incultura. Sus conocimientos de béisbol no parecía atraerlas. Así es que empezó a leer y descubrió que le gustaban las novelas de Faulkner y Hemingway y, más tarde, el teatro de Tennesee Williams y O'Neill. Tanto se aficionó a la literatura que una actriz que trabajó en Manhattan comentaba asombrada que en los descansos entre plano y plano el director devoraba las páginas de Las tres hermanas de Chéjov. Seguramente estaba tomando notas para enfrentarse al rodaje de Hannah y sus hermanas, aunque el tema ya lo había tratado en Interiores, rodada justo unos meses antes.

En sus últimos años escolares, Allen ya escribía chistes que enviaba a algunos periódicos y que ya empezaban a publicarse. En 1953 se matriculó en NYU en la especialidad de Producción Cinematográfica, pero las clases no le motivaban suficientemente, aunque asistía gustoso a las proyecciones de películas. De esa época data una tesis que escribió por razones académicas y que versaba sobre Traidor en el infierno de Billy Wilder. Pero Allen no era un teórico. A los 18 años abandonó definitivamente la Universidad y se dedicó por entero a escribir gags y más tarde sketchs para cómicos entonces muy populares. Su afición a la música le llevó a conocer a Harlene Rosen, que sería su primera novia y con la que se casaría unos años después cuando ya trabajaba como guionista de sketchs en Hollywood.


 

En muy poco tiempo Woody Allen, que utilizaba ya este seudónimo, pasó a ser un escritor muy cotizado. Trabajó para la NBC y fue contratado por los estudios de Hollywood para escribir para la televisión. Allí aprendió la técnica junto a Danny Simon, hermano del dramaturgo Neil Simon. A los 21 años se casó con Harlene y pocas semanas después escribía a un amigo: "Todo lo que cocina mi mujer sabe a pollo. No cabe duda de que soy feliz en mi matrimonio, salvo el tiempo que paso fuera de la cama". Fascinado al leer Deseo bajo los olmos, escribió al mismo amigo: "Mis ideas carecen de oficio y de un punto de vista coherente, tienden siempre hacia lo que sólo puedo describir como una atmósfera poética construida a partir del horror existencial, la demencia y la muerte". Aquel cómico veinteañero anunciaba ya al director de La última noche de Boris Gruschenko, Sombras y niebla o Crimenes y pecados.

Pronto Woody Allen s presentó como actor de sus propios sketchs ante el público. Fue animador -entertainer- en colonias veraniegas y clubs nocturnos, y alternó esa actividad con la dirección de su propies sketchs para el teatro y la televisión. De ahí al cine sólo había un paso y en 1965 debutó como actor en la película de Clive Donner Que pasa, Pussicat?, compartiendo cartel nada menos que con Peter O'Toole, Romy Schnelder, Peter Sellers, Ursula Andress y Paula Prentiss. En ese cartel el único desconocido era un tal Woody Allen. Antes de pasar a la dirección interpretó Casino Royale.

En 1969 Woody Allen dirigió su primera película, Robó, huyo y lo pescaron y con este sólo título se convirtió ya en un cineasta de culto. Por entonces estaba casado con la actriz Louise Lasser, que interpretaba uno de los papeles femeninos, pero la protagonista fue Janet Margolin, una joven actriz que se había popularizado con la película de Frank Perry, David and Lisa. El guión lo había escrito Allen con su antiguo compañero de colegio Mickey Rose, que también colaboró en el de Bananas, su siguiente filme. Más adelante escribiría algunas de sus más famosas películas con Marshall Brickman, y hoy tiende a escribir los guiones en solitario. En un principio escribió este guión pensando que lo dirigiera Va¡ Guest, con el que había trabajado en Casino Royale, pero la United Artists se negó a aceptar al autor de La jungla de la belleza y tampoco a Jerry Lewis, a quien Allen propuso en segundo lugar. Poco a poco se abrió paso a la idea de que había llegado el momento de que Woody Allen dirigiera películas.



  
Comedias irregulares

Sus tres películas siguientes, Bananas, Todo lo que usted quería saber sobre el sexo y no se atrevía a preguntar y El dormilón, son tres comedias muy irregulares, pero por momentos muy divertidas, que en ningún caso permitían predecir que Woody Allen iba a llegar a ser el más importante cineasta americano del último tercio del siglo. Bananas, rodada en 1971, era una sátira sobre una revolución en un país latinoamericano imaginario.

En 1972, además de escribir e interpretar Sueños de un seductor, que dirigió Herbert Ross, y que fue la película que consagró su personaje, dirigió el filme de episodios Todo lo que usted quería saber sobre el sexo y no se atrevía a preguntar, en donde aparecen ya en el reparto nombres famosos, como Lynn Redgrave, que había sido nominada al Oscar por Georgey Girl, el británico Anthony Quayle, el cómico Gene Wilder, Lou Jacobi, el fordiano John Carradine, Burt Reynolds y Tony Randall. También intervenía en un sketch la señora Allen, Louise Lasser.

En 1973 colabora por primera vez con Marshall Brickman en el guión de El dormilón, una comedia de ciencia ficción que deja ver ya la evolución del talento del autor. Allen cuenta el origen de esta película: "Quería hacer una comedia neoyorquina en la que al final el protagonista se acerca a una máquina criogénica y es accidentalmente congelado. Luego habría un descanso, puesto que la película tenía que durar cuatro horas, y en el segundo acto el protagonista se despierta quinientos años después". Más tarde se decidió que la película contaría sólo la segunda parte de la historia. Tal vez la primera diera lugar unos años después a Annie Hall, lo que no deja de ser una especulación por mi parte. El dormilón es la primera película dirigida por Allen que protagoniza Diane Keaton, que se había convertido ya en su compañera y que le acompaña en La última noche de Boris Grushenko, Anni Hall, Interiores, Manhattan y Misterioso asesinato en Manhattan.


 

Después de La última noche de Boris Grushenko, rodada en Francia y Hungría en 1975 y que es una reflexión en clave de parodia sobre el amor y la muerte, ambientada en la Rusia de 1812, Allen sorprendió a propios y extraños con Annie Hall, una originalísima comedia realista sobre las relaciones de pareja, a caballo entre las calles de Nueva York y Los Angeles, Consiguió los Oscar a la mejor película, mejor director y mejor actriz -Diane Keaton- y se convirtió en un punto y aparte en la carrera todavía incipiente del director.

A partir de ese momento, Woody Allen ha desarrollado su propio mundo con entera libertad a razón de una película por año, variando sus temas y estilo o repitiéndolos sin excesivo pudor, trabajando con los actores que le gustan y olvidándose de la relativa distancia con que Hollywood le contempla. Muchos aficionados esperamos la entrega anual de Allen como agua de mayo, aunque a España suelen llegar más bien en febrero, tras su habitual estreno en el Festival de Venecia en septiembre, Si esperamos a Woody Alíen con cierta ansiedad es porque su película suele ser la mejor del año. No lo piensa así la Academia de Hollywood, que después de aquel recibimiento fundacional en el 77, suele ignorar sus películas en las nominaciones anuales, reservándole habituales menciones en las especialidades de guión o actriz secundaria -Dianne Wiest lo ha ganado dos veces, por Hannah y sus hermanas y Disparos sobre Broadway-.

Influencia decisiva

Las grandes comedias sentimentales de Woody Allen rodadas después de Annie Hall, es decir, Manhattan, Broadway Danny Rose, La Rosa Púrpura del Cairo, Hannah y sus hermanas, Días de radio y el maravilloso mediometraje Edipo reprimido, están en la base de la evolución del género en la década de los noventa. Tengo la sensación de que este director tan influenciable, en cuya obra hay referencias directas al expresionismo alemán -Sombras y niebla-, a la comedia americana clásica, a la Nouvelle Vague, a Fellinl, a Bergman o Rohmer, ha influido decisivamente en el cine de hoy, hasta el punto de que no se puede escribir ahora una comedia que no se sustente en las lecciones de Woody Allen, en la extraordinaria libertad con que diseña sus historias y estructuras, en el particular punto de vista sobre las mismas, en cómo construye sus personajes con un par de orochazos de salvaje ingenio. Sus tanteos en los años 80, en donde se encuentran títulos como Zelig, Comedia sexual de una noche de verano o Septiembre, le condujeron directamente a Crimenes y pecados, su última película de la década y compendio de una visión de la vida y del cine.




En los años 90 el cine de Woody Allen ha seguido creciendo y hablándonos de la soledad, la incomunicación, del papel de la mujer en la sociedad, de las difíciles relaciones matrimoniales y extramatrimoniales, del cine como fuente de inspiración, de la novela negra, de los gangsters y el teatro, del mundo de las celebridades sin razón conocida, de los judíos y los gentiles, de los conservadores y de las putas, de las madres y las esposas, de las artistas y las modelos... y siempre de él mismo, hasta llegar a Los secretos de Harry, otro film-compendio. Ha variado los tonos y alternado los géneros, ha experimentado con la planificación y la banda sonora, y ha creado un singular mundo de claves reconocibles, haciendo convivir el humor y el drama con extraordinaria facilidad y sencillez. Títulos como Maridos y esposas, Misterioso asesinato en Manhattan, Disparos sobre Broadway, Poderosa Afrodita, Todos dicen te quiero o Celebridad dan la medida de la importancia de la obra de Allen al borde del siglo XXI. Por eso estamos esperando a Woody. Como todos los años por estas fechas.

FABULA MUSICAL

La mente de Woody Allen ha conjurado en su último filme, Dulce y melancolico -sobre la que los críticos norteamericanos han descargado palabras de reconocimento-, a Emmet Ray (Sean Penn), un ficticio guitarrista de jazz de los años 30. Durante la época del swing, este genial músico representa la sombra del héroe del jazz Django Reinhardt, aquel virtuoso de la guitarra que tocaba metrallas de armonía con apenas dos dedos en la mano izquierda -el resto eran muñones-. En esta fábula-comedia (¡cómo no!), sobre un artista que es seducido por el espíritu del jazz, tortuoso a la par que agridulce, Woody Allen ha vertido al fin todos sus fantasmas musicales. Como muchos jazzman de la época, Emmet Ray exhibe una sublime virtuosidad en su arte -Sean Pean, que nunca había cogido una guitarra antes de rodar la película, tuvo que aprender de memoria 30 endiablados solos de guitarra-, pero también una personalidad cómica y caótica. En sus trasiegos de New Jersey a Chicago, de Detroit a Hollywood, cruzan dos mujeres por su vida: Hattie (magnífico debú de Samantha Morton, a quien Allen otorga la calidad expresiva de Harpo Marx) y Blanche (Uma Thurman resplandeciendo glamour). Por los innumerables nightclubs -la película se rodó en 85 localizaciones- desfilan conocidos jazzistas: Nat Hentoff, Douglas McGrath y el propio Woody Allen. En primer plano, la música de Howard Alden, considerado uno de los más versátiles guitarristas del momento, que da voz a la guitarra de Emmet Ray. La banda sonora incluye además grabaciones originales de Reinhardt, así como del violinista Joe Venuti y el guitarrista Edie Lang, junto a otras estrellas ya apagadas que llenaron de color el cosmos musical de aquellos años. 






Fuente: Portal El Cultural.es, http://www.elcultural.es/version_papel/CINE/17896/Woody_Allen_de_nuevo

lunes, 18 de junio de 2012

Las actrices de Woody: Colleen Dewhurst.




Colleen Dewhurst Rose


Alta, luminosa y leonina, la legendaria Colleen Dewhurst debe a la historia como una de las mejores trajicomicas contemporáneas del teatro de finales de 1900. Con los tonos oscuros de marca y un aspecto majestuoso, que poseía una incomparable fiereza, con los pies sobre la tierra,  que no sólo le valió el título de "Reina del Off- Broadway ", pero le permitió poner un sello de fuego, sobre una serie de heroinas de Eugene O 'Neill. Fue la actriz ganadora, cosechando trofeos para una serie de giros dramáticos con ironía en la televisión. Aunque la mayoría de sus logros ocurrierona a mediados de su carrera que rápidamente hizo recuperar el tiempo perdido. Además, ella y dos veces el actor / marido, George C. Scott se convirtieron en una fuerza que actuaron en conjunto, en gran parte de la década de 1960 y principios de 1970.
Nació el 3 de junio de 1924, en Montreal, única hija del jugador de hockey profesional Fred Dewhurst, quien más tarde se convirtió en un gerente de ventas para mantener a su familia. Su madre, una ama de casa, era una practicante de la Ciencia Cristiana. Criada en los EE.UU. (en las afueras de Milwaukee, Wisconsin), se graduó de la Escuela Superior de Riverside en Milwaukee en 1942 y después se matriculó en la universidad de Milwaukee Downer para Señoritas. Trabajó como una recepcionista y operadora de elevador en medio de compromisos de acciones de verano, ella se preparó para la etapa en Nueva York en la Academia Americana de Arte Dramático, donde conoció y se casó más tarde con  su compañero de estudios Vickery James en 1947. También comenzó sus estudios con los maestros ilustres como Harold Clurman y Tyrone Guthrie . La joven actriz se mostró prometedora como Julia Cavendish en "The Royal Family", mientras era una estudiante en la Universidad Carnegie en 1946. Sin embargo, le tomó seis años , para su debut profesional en el ANTA en Nueva York con un papel pequeño en el baile de O'Neill "El deseo bajo los olmos" (1952). Once años más tarde la actriz iba a ganar un off- Broadway en el papel protagónico de la obra.



Colleen construyó su curriculum vitae de forma gradual. En 1956, Joseph Papp le ofreció firmemente en su Festival de Nueva York Shakespeare con papeles en "Tamerlán el Grande," Androcius "Tito", "Camille", "La fierecilla domada" (como Kate) y "El Águila tiene dos cabezas ". Ganó un Obie. único premio (su primero) por sus actuaciones conjuntas en las últimos tres producciones mencionadas. Al año siguiente interpretó a Lady Macbeth y también la señora escrúpulos en "The Country Wife". Se divorció de Vickery en 1959 después de reunirse con  George C. Scott durante la producción de 1958 "Hijos de las Tinieblas", para el que la actriz ganó un Theatre World Award . Scott, se divorció de su mujer para casarse con Colleen en 1960. 

Participó por primera vez en 1958 en Italia, y luego abordó el papel de nuevo en 1965 en una producción en Buffalo, Nueva York, la tercera fue la vencida cuando se recreó el papel en diciembre de 1973 a los 49 años, no sólo para ganar el codiciado Tony Award (su segundo), Con los años las obras de O'Neill se beneficiaría enormemente de sus actuaciones ardientes y apasionadas, que incluían a Sara en "Mansiones más majestuosas," Christine Mannon en "Mourning Becomes Electra", de María Tyrone en "Largo viaje hacia la noche", Essie Miller en "Ah, Wilderness!" y, por supuesto, Abbie Putnam en "Deseo bajo los olmos". En 1987 interpretó a Carlota O'Neill de Monterrey (la esposa de Eugene) en un aclamado espectáculo unipersonal "Mi Gene" en Nueva York.


A lo largo de la década de 1960 y principios de 1970, Dewhurst se convirtió en una competidora habitual en el Tony Award ceremonias s. Ganó su primer Tony por James Agee 's "All the Way Home" en 1960, y pasó a ser nominada para "Gran día por la mañana" (1962), "La balada del café triste" (1963), " Mansiones más majestuosas "(1967)," All Over "(1971)," Mourning Becomes Electra "(1972) y" ¿Quién teme a Virginia Woolf? "(1976). Uno de sus fracasos profesionales en Broadway fue la producción de "Ned & Jack ", que abrió y cerró la misma noche del 8 de noviembre de 1981. Muy activista de teatro, Colleen se unió a varias juntas consultivas en su tiempo y se convirtió en presidente de la Asociación de Equidad de Actores en 1985, cargo que ocupó hasta su muerte seis años después.

Aunque Dewhurst y su entonces esposo, Scott, fueron anunciados por sus apariciones explosivas juntos en el escenario ("Deseo bajo los olmos" [ambos Obies ganado], "Antonio y Cleopatra", "El león en invierno"), película ( The Last Run 1971 ) y  para televisión ( Las brujas de Salem (1967), la relación personal de la pareja era igual de turbulento. Separados en 1963, se divorciaron debido a infidelidades en 1965, se volvieron a casar dos años después. Después de aparecer juntos en "The Last Run", Scott y Dewhurst se separaron otra vez cuando él empezó a salir con otra actriz de la película, Trish Van Devere , quien después se casó.  Scott y Dewhurst tenía dos hijos juntos y se mantuvieron amistosos.

En la televisión logró mejores papeles, y los múltiples premios Emmy, aparecía deliciosamente como Candice Bergen en una insolente madre, mundana en la popular "Murphy Brown" (1988), ganando dos de sus estatuillas Emmy. Los otros dos llegaron por sus buenas actuaciones de apoyo en las mini-películas Entre dos mujeres (1986) y Aquellos a los que se Quede Atrás (1989). En 1985 Colleen interpretó a Marilla Cuthbert en Kevin Sullivan adaptación de Anne of Green Gables (1985) y continuó con su papel en la mini-película de Anne of Green Gables: The Sequel (1987). A continuación, la adornada serie de Sullivan "La isla del príncipe" (1990) con el mismo carácter en un formato de periódico. Afortunadamente, una conmovedora escena de la muerte fue editado en un solo episodio como un homenaje.


Diagnosticada con cáncer de cuello uterino, Colleen ferviente creyente de la Ciencia Cristiana la llevó a rechazar cualquier tipo de tratamiento quirúrgico. Murió a los 67 años en la casa de campo que acepta mascotas South Salem, Nueva York, que compartía con su compañero (desde 1974), el productor Ken Marsolais el 22 de agosto de 1991. En octubre de ese año, George C. Scott protagonizó y dirigió una producción de "On Borrowed Time" y dedicó el espectáculo a su memoria. Su hijo Alex se convirtió en un director teatral y escritor, mientras que el más joven Campbell ha hecho una impresionante demostración en el escenario y en películas. Apareció con su madre en "Elegir un amor" (una de sus últimas actuaciones), y en Broadway en "Larga jornada hacia la noche" tanto y "Ah, Wilderness!",a finales de 1980. La autobiografía de Colleen, incompleta en el momento de su muerte (que había estado trabajando en él durante casi 15 años), finalmente llegó a las librerías en 1997.


Filmografia: Films y Series de TV.

Dos Extraños Amantes (1977)de Woody Allen.
Anne of Green Gables (1985) (TV)
Todo por amor (1991)
Los Cowboys (1972)
McQ (1974)
La espada de Gedeón (1986) (TV)
The Last Run (1971)
Tributo (1980)
La cúpula de Glitter (1984) (TV)
Lantern Hill (1990) (TV)
Caleidoscopio (1990) (TV)
Bigfoot (1987) (TV)
Man on a String (1960)
Entre dos mujeres (1986) (TV)
"Great Performances: Alice in Wonderland (# 12.2)" (1983)
Una luna para el bastardo (1975) (TV)
Aquellos a los que se Quede Atrás (1989) (TV)
"Great Performances: No se puede como quieras (# 13.4)" (1984)
La historia de Jacob y José (1974) (TV)
Inicio Golpear (1988) (TV)
La estación de Termini (1989)
Cuarto de las mujeres (1980) (TV)
Trabajo de Fin (1980)
Como es (1986) (TV)
"La Guerra Civil: La Causa (1861) (# 1.1)" (1990)
"La Guerra Civil: un asunto muy sangriento (1862) (# 1.2)" (1990)
"La Guerra Civil: Forever Free (1862) (# 1.3)" (1990)
"Studs Lonigan" (1979)
Silent Victory: El gatito O'Neil Story (1979) (TV)
"La Guerra Civil: Simplemente Murder (1863) (# 1.4)" (1990)
Las brujas de Salem (1967) (TV)
Y con el bebé de seis (1979) (TV)
Fuga (1980) (TV)
María y José: una historia de fe (1979) (TV)
"La Guerra Civil: tierra más sagrada (1864) (# 1.7)" (1990)
"La Guerra Civil: El Universo de la batalla (1863) (# 1.5)" (1990)
La leyenda de granito (1973) (TV)
"El Círculo de la noche: Night Fever (# 3.28)" (1965)
Los Zorros (1961) (TV)
"La Guerra Civil: La guerra es el infierno Todos (1865) (# 1.8)" (1990)
Johnny Bull (1986) (TV)
"La Guerra Civil: Valle de la Sombra de la Muerte (1864) (# 1.6)" (1990)
Bebé llegue a casa (1980) (TV)
"The Twilight Zone: había una mujer vieja (# 3.13)" (1988)
"El virginiano: Los verdugos (# 1.1)" (1962)
"Juego de la Semana: Medea (# 1.1)" (1959)
Dividir Cherry Tree (1982)
Pena de muerte (1980) (TV)
"Luz de luna: Take My Wife, por ejemplo (# 5.6)" (1989)
A Perfect Match (1980) (TV)
Algunos días en Weasel Creek (1981) (TV)
"La isla del príncipe: la materialización de Duncan McTavish (# 1.4)" (1990)
"Valle de pasiones: un día de terror (# 2.13)" (1966)
"La isla del príncipe: La cuarentena en el Alexander Abraham (# 1.3)" (1990)
"ITV Saturday Night Theatre: El precio (# 3.16)" (1971)
"El Crucero del Amor: Mi madre, mi acompañante / Presente, La muerte / y la vida de Sir Alfred Demerest, El / Bienvenidos a bordo: Part 1 (# 8.11)" (1984)
"Murphy Brown: Mama Said (# 1.15)" (1989)
El precio (1971) (TV)
"El Crucero del Amor: Mi madre, mi acompañante / Presente, La muerte / y la vida de Sir Alfred Demerest, El / Bienvenidos a bordo: Part 2 (# 8.12)" (1984)
"Murphy Brown: Brown Like Me: Part 1 (# 2.10)" (1989)
Entre dos hermanos (1982) (TV)
La Escuela de Música (1974) (TV)
"Murphy Brown: Bob & Murphy, Ted y Avery (# 3.6)" (1990)
Parker Adderson, filósofo (1974) (TV)

Fuente: http://www.imdb.com/name/nm0223157/bio

sábado, 16 de junio de 2012

A reirse con Woody, numero 5.

Riámonos una vez más...





Fuente: Woody Allen, un libro de humor (1), Editorial Nueva Imagen, Mexico 1980.

miércoles, 13 de junio de 2012

Woody Allen "loves" Oviedo.


El director presenta en Asturias su último filme, que se estrena el viernes - La cinta confirma el gusto europeo en el cine reciente del realizador más neoyorquino

Por GREGORIO BELINCHÓN 

 Si durante el siglo XX Nueva York se ha beneficiado de la promoción turística de las películas de Woody Allen, el presente milenio ha visto cómo el cineasta diversificaba escenarios y crecía el número de ciudades agradecidas al ojo del creador de Manhattan o Hannah y sus hermanas: Londres, Oviedo, Avilés, París, Venecia, Barcelona... Allen (Nueva York, 1935) reconoce que si por él fuera, no saldría del puñado de manzanas que rodea su casa. Pero así se hubiera perdido al mejor promotor turístico del cine reciente. "He hecho solo una película en Manhattan en los últimos seis años porque se ha vuelto muy caro rodar allí", explica. Y eso ha llevado a que los fans de Allen hayan frecuentado casi tantos mundos distintos como los de Avatar. Por ejemplo, el Londres de Conocerás al hombre de tus sueños, la nueva comedia de Allen, que se estrena en España este viernes y se antojó ayer el pretexto ideal para el renovado canto de amor del cineasta por Oviedo. Y por los actores españoles. "Son muy buenos -he trabajado con Javier Bardem, Penélope Cruz y Antonio Banderas [el malagueño participa en la última cinta]-, y han ganado popularidad en los últimos años, son de los mejores del mundo. Hubo un momento en que los actores internacionales eran italianos, como Sofia Loren o Marcelo Mastroianni), luego franceses y suecos y ahora son españoles".

Owen Wilson y Kathy Bates, en Medianoche en París.

Los intérpretes españoles están entre los mejores del mundo

"Si hay un buen papel en el que yo encaje, volveré a actuar". El lunes por la noche, una docena de estudiantes extranjeros bailaba en uno de los pubs del centro histórico de la ciudad. Franceses, estadounidenses, rusas y alemanas, estudiantes de español avanzado en la capital asturiana. En medio de ellos, una chica indonesia: "Vi Oviedo en Vicky Cristina Barcelona y decidí estudiar aquí".
Nunca había oído hablar antes de Asturias. "¿Que Allen está hoy?", remataba ojiplática.

Más aún, esa tarde de lunes las dos hijas de Allen y Soon Yi se fotografiaron agarradas a la estatua del cineasta, ante la mirada divertida de su padre y el objetivo de su madre: un ejemplo de retruécano turístico. El cineasta tiene una visión de sus superpoderes de convocatoria: "Cuando rodé en Barcelona, lo hice con ojos de turista, y vi la ciudad igual que cuando visito París, de manera
romántica, como alguien que no la conoce profundamente. Puedo entender que esa visión provoque a otros turistas a acercarse a esa ciudad de la misma forma optimista".

Por ahora, Allen no volverá a España: "Me gusta la idea de trabajar en Europa. A mi familia también le gusta. No sé qué pasará con la siguiente: primero montaré Medianoche en París [cuyo rodaje acabó el sábado], y luego pensaré en la siguiente. Siempre que encaje con la historia podría ser Nueva York, San Francisco o Europa. ¿España? Madrid, San Sebastián, Pamplona o Santander son muy pintorescas. Sí es cierto que mi carrera podría dividirse en cine americano y un cine europeo. En EE UU no me tengo que limitar con lo que escribo. Si ruedo en Europa debo ser lógico con la localización, en EE UU puedo hacer lo que quiero". Directivos de Mediapro, productora española que está detrás de los últimos títulos del director, aseguran que ya están negociando la prórroga del contrato que les une con Allen, aunque aún les queda un título más por producir. Hay Woody europeo para rato.

El guión de Conocerás al hombre de tus sueños -que cuenta con la participación, además de Banderas, de Naomi Watts y Anthony Hopkins- recuerda a los momentos más delirantes de la serie televisiva Enredo. Maduritos que se niegan a envejecer, esposas despechadas que creen en pitonisas, galeristas de buen ver, y mujeres de vida alegre. "Últimamente me salen comedias: por nada en especial. A veces me salen más divertidas, otras más serias. Sé que no soy muy original en lo que voy a decir, pero la gente tiene necesidad de evadirse de sus problemas diarios para seguir viviendo". En el libro Conversaciones con Eric Lax, Allen asegura que los guiones se le ocurren y los madura mientras se ducha por la mañana y que siempre tiene ideas: "No es duro rodar un filme al año. El problema es el dinero, y yo tengo suerte. Si tienes el presupuesto, no es un gran esfuerzo. Bergman y Buñuel llegaron a rodar más de una por año".Y por supuesto, siempre habrá gente loca por trabajar con él. "Cuando ofreces un personaje interesante, los actores no vienen por el dinero, sino porque les gusta interpretar y hacer personajes diferentes. No es difícil juntar a un puñado de buenos en un casting, escoger a una persona adecuada a cada papel y luego rodar la película. Tengo suerte de haber trabajo con los mejores. Nuestra colaboración ha sido muy fácil y una gran experiencia. Si la historia lo pide, sería un gran placer repetir con ellos". Otra cosa es que Allen, muy reticente a ponerse delante de las cámaras en la última década, les acompañe. "No crea, si hay un buen papel para mí, en el que yo encaje, lo haré".

A Allen pocos le llevan la contraria... pocos, pero alguien queda. Justo cuando se anunciaba la última pregunta, Allen responde al móvil. Es la una de la tarde y Soon Yi Previn, su mujer, quiere saber dónde esta: la conferencia de prensa ha empezado tarde por culpa de una de las actrices, Lucy Punch, y a esa hora debería de haber terminado. Por megafonía se oye gritar a Soon Yi inquiriendo sobre el paradero de su esposo, mientras este, a duras penas, dice: "Te llamo, ahora te llamo".

Guía de Europa para fans de Allen

La filmografía del realizador más europeo de Manhattan se ha convertido en la mejor guía de viajes para cinéfilos por el viejo continente. Si la Rusia de los zares de La última noche de Boris Grushenko era un estético lugar común reconstruido para gozo de culturetas, la oportunidad de rodar en  Europa décadas más tarde fue abrazada sin contemplaciones por el de Brooklyn para pasmo de puristas y satisfacción de las Film Comission locales.


En su musical Todos dicen te quiero, las calles de Venecia fueron la excusa para poner a hacer jogging a Julia Roberts y la ribera del Sena en París para realizar una de sus más memorables derivas al onirismo de la mano de Goldie Hawn. Pistoletazo de salida para las postales chic / cool / tópicas / rentables, dependiendo de los ojos que las miren y los bolsillos que la produzcan de su serie de películas en el exilio.

Match Point hizo que Mayfair, South Kensington o Sloane Square fueran indisociables a la actriz Scarlett Johansson. Algo que repitió en Scoop y que dio paso a su aterrizaje en el Disseny en Vicky Cristina Barcelona facturando para el viaje un buen cargamento de postales que revitalizaron a la Ciudad Condal como destino turístico. Además de compartir su descubrimiento con el mundo, sin escalas y en avión privado, de Asturias. Ya hay ganas de ver el París de Woody junto a Carla Bruni en Medianoche en París.

 Fuente: Portal del diario El Pais, Elpais.com 

miércoles, 6 de junio de 2012

Woody Allen y el blues de los efectos secundarios.


Por Tomás Obregon

Woody junto a Elizabeth Shue y Billy Cristal.


En Los secretos de Harry , la última película de Woody Allen, un escritor descubre que la realidad es insoportable y que la ficción es la única carta que le queda para no volverse loco. Aún más: descubre que la realidad no tiene ningún sentido y que sólo la ficción, sólo los relatos imaginados o soñados, pueden hacerla verosímil.

La vida de Harry Block, el escritor del que hablamos, es algo parecido al infierno. Los hechos se suceden unos a otros, y él no logra hacer parte de nada, como si en algún punto de su vida se hubiera dado cuenta de que su destino sería el de errar y errar hasta la muerte, con el único objetivo de convertir en cuentos y novelas su navegar sin un puerto en mente, y sus constantes traiciones y mentiras. Pero Harry Block no es sólo un escritor que basa sus relatos en su propia incapacidad para vivir la vida de este mundo. Es, además, un obseso sexual que ha vencido el insomnio gracias a una pasión desmedida por las relaciones con prostitutas y con todas aquellas mujeres que le ayuden en su empeño inconsciente de no comprometerse con ninguna vida aparte de la suya, para, de paso, marginarse del mundo que le ha tocado vivir. Y, en ese momento de su vida, el momento que narra la película de Woody Allen, Harry Block, después de publicar su última novela autobiográfica, vive una especie de larga pesadilla. Es una larga pesadilla, no cabe la menor duda: Harry sufre un bloqueo de escritor que no parece tener salida inmediata, y una antigua amante, la hermana de su primera esposa, lo amenaza con suicidarse o con matarlo cuando descubre que el escritor ha utilizado su romance a escondidas para uno de los capítulos más divertidos de su última novela; su mejor amigo ha decidido casarse con la que fuera su novia, y Harry ha descubierto, al oír la noticia, que, a pesar de que nunca la quiso mientras estuvieron juntos, existe la posibilidad de que al fin se haya enamorado de ella; además, se enfrenta por enésima vez a su hermana, que no resiste que odie sus orígenes judíos y no puede creer que la haya utilizado como inspiración para uno de sus cuentos despiadados; y finalmente, la Universidad de la que muchos años antes fue expulsado, ha decidido homenajearlo y, como su segunda esposa no lo deja ver a su hijo, se le ha ocurrido secuestrar al niño para que éste recupere la fe en su padre y se de cuenta, de una vez por todas, que existe algo en el mundo que el que le dio la vida sabe 
hacer bien, algo por lo que se le quiere y se le respeta.
 
Los secretos de Harry comenzó a filmarse en septiembre de 1996 y se estrenó a finales del año pasado en Estados Unidos. Como "Annie Hall", se trata de una comedia narrada desde la cabeza de su personaje principal, de tal manera que los eventos de la realidad de Harry Block se encuentran ordenados a partir de la forma en que el escritor se imagina sus propios relatos de ficción. Cada cosa que ocurre en la vida de Harry, tiene una respuesta en su imaginación. Cada error cometido en la realidad, tiene un castigo en la ficción. Cada problema inexpresable en la vida cotidiana, tiene una salida en sus cuentos y sus novelas. La película cuenta, como suele suceder con las películas de Woody Allen, con un reparto incomparable: mientras el propio Allen demuestra que nadie más que él podría haber interpretado a Harry Block, Judy Davis, Billy Cristal, Robin Williams, Elizabeth Shue, Kirstie Alley, Richard Benjamin, Mariel Hemingway, Amy Irving, Julie Kavner, Julia Louis-Dreyfuss y Stanley Tucci, demuestran en un par de minutos, cada uno, por qué se encuentran entre los más importantes actores del momento.

Gracias a este reparto, a un libreto cercano a la genialidad y a su eterno equipo de colaboradores, Woody Allen ha conseguido, nuevamente, hacer una pequeña obra maestra. Los secretos de Harry es una de sus comedias que hacen reír desde el primer hasta el último minuto de su proyección, pero que en la memoria se nos aparece como una historia supremamente triste. Se trata de la misma sensación que puede producirnos la última escena de La rosa púrpura de El Cairo, Broadway Danny Rose, Crímenes y pecados, o Poderosa Afrodita. Es la sensación de que, como en las tragedias griegas, al final de las películas de Woody Allen, el río ha vuelto a su cauce; es la idea de que, después de la crisis y el desastre, después de la magia y la locura, la vida de los personajes de Allen ha regresado al equilibrio, pero que ese regreso ha ocurrido a pesar de sus propias almas, en contra de sus esperanzas y de sus posibilidades de alcanzar la felicidad.
 
Los secretos de Harry se estrenó en Europa durante el primer semestre de este año al mismo tiempo que Wild Man Blues, un documental dirigido por Barbara Kopple en el que las cámaras siguen a Woody Allen durante la gira que su banda de jazz realizó por varias ciudades europeas. El documental, por supuesto, no es una película usual: ha sido producido por el mismo equipo que produce las películas de Allen y presenta, casi que por primera vez, al Woody Allen real, al ser humano que se enamora, escribe, filma e interpreta el clarinete y que no parece hecho para las cosas cotidianas sino, precisamente, para darle paso al momento en el que la realidad se convierte en ficción. Que Woody Allen haya permitido la realización del documental no es una sorpresa; es, por supuesto, una forma de decir que Harry Block y Woody Allen, a pesar de todas las diferencias, tienen algo en común: que ninguno de los dos soporta los efectos secundarios de la realidad; que ambos dependen de los trucos; que sus obras son como el blues, que nos divierten mientras las oímos y nos entristecen cuando las recordamos; que los dos escriben porque la vida sería peor si no lo hicieran. 


Fuente: Portal Ocho y medio, http://www.ochoymedio.info/article/14/Woody-Allen-y-el-blues-de-los-efectos-secundarios/

lunes, 4 de junio de 2012

A Roma con amor. primeras noticias.


Por Mikel Zorrilla   

Tras la aparición hace un par de semanas de las primeras imágenes oficiales de ‘To Rome With Love’ (‘A Roma con amor’), la nueva comedia romántica de Woody Allen, ahora nos llega un primer cartel de una película que ha sido conocida ya con muchos títulos, pero parece que el de ‘To Rome With Love’ será el definitivo. 

La gran novedad es que Allen regresa a la actuación en una de sus obras, algo que no hacía desde el estreno de ‘Scoop’ hace ya seis años. Sin embargo, la cinta cuenta con un extenso reparto en el que sobresalen nombres como los de Penélope Cruz, Ellen Page, Jesse Eisenberg, Alec Baldwin, Roberto Benigni, Alison Pill y Judy Davis.

‘To Rome With Love’ contará cuatro historias románticas en la capital italiana. Dos ellas se centrarán en turistas americanos, mientras que las restantes estarán protagonizadas por habitantes del lugar. El resultado de esto es que la película combinará los diálogos en inglés con el italiano, por lo cual se hará aún más imprescindible el verla en versión original para poder captar todas las peculiaridades de esta nueva propuesta de Allen. Os recuerdo que el director de ‘Manhattan’ (su mejor película en mi modesta opinión) consiguió el mayor éxito económico de su carrera y también un nuevo Oscar al mejor guión con ‘Midnight in Paris’, por lo que se ha puesto un listón muy alto para poder superarlo con ‘To Rome With Love’. Os dejo también un primer vídeo con imágenes tanto del rodaje como de la propia película.

PD: El estreno de ‘To Rome With Love’ está previsto para el ya próximo 20 de abril en Italia (de ahí que el cartel y el vídeo estén en ese idioma), mientras que en USA podrán verla a partir del 22 de junio. Los españoles, y eso que está hecha en régimen de coproducción entre Italia, Usa y España, aún no sabemos cuándo podremos verla.