Serie Cahiers du Cinemá – Una cierta tendencia del Cine de Autor
El humor en Woody Allen: reír para no llorar - por Luis Fernando A. Perez
La prueba de que Woody Allen es un gran humorista es que ha hecho películas dramáticas. Sin un sentido trágico de la vida, el humor resulta pobre, superficial, ramplón. “Reír para no llorar” es la esencia del humor judío –tradición a la que él pertenece por sus ancestros rusos- y que ha dado tantos nombres ilustres en la historia de las artes. Humor de escépticos y lúcidos, como el que también practicaba el maestro Oscar Wilde: “El humor es la gentileza de la desesperación”.
En una entrevista a Richard Schickel en 2003, Woody Allen le confesaba: “Y cada cien años, usted sabe, es como si alguien descargara la cisterna del inodoro y de pronto todo el planeta cambiase. Todos, toda la gente que te preocupa ahora y todos los problemas que tienes, todos los terroristas y esa gente que te da quebraderos de cabeza, y las relaciones con las mujeres que te hacen suspirar, y los maridos que han abandonado a sus esposas. De todo eso, pasado el tiempo, no queda nada”. No hay Dios, no hay esperanza en su visión de mundo. Entonces, vale la pregunta: ¿cómo este autor que era en su juventud lector de Tenessee Williams y William Faulkner, de Dostoievski y Tolstoi, termina siendo un director y un actor de comedias? O mejor: ¿de qué manera su visceral pesimismo se va revistiendo de humor? “Dios ha muerto, Marx ha muerto y yo no gozo de buena salud."
Woody Allen en un comienzo quiso ser dramaturgo. Las películas no le interesaban y en los años cincuenta en Estados Unidos, el prestigio lo tenían las obras de teatro. Ni siquiera tuvo una cámara; no lo atraía la tecnología. Su primer acercamiento al cine fue con la escritura del guión ¿Qué pasa, Pussycat?, un verdadero fiasco que lo hizo sentirse avergonzado y humillado. Juró que sólo volvería a escribir para el cine si le daban la oportunidad de dirigir. Y se la dieron en Robó, huyó y lo pescaron, su primera película. Un pseudo-documental con escenas divertidas. Y se la volvieron a dar en Bananas, donde contó un crimen político en un país sudamericano al estilo de una crónica deportiva. Para ese entonces, el aspirante a dramaturgo ya había sido captado por la televisión que descubrió su talento innato para escribir diálogos punzantes y actuarlos él mismo; también había debutado en nightclubs. Ahora, disfrutaba de las parodias y las imitaciones descaradas de sus maestros: Chaplin y Buster Keaton. Del primero, los gags: sus dos primeras películas son una sucesión de gags con una línea argumental muy débil. Del segundo, el humor surrealista y la heroína cómica a la que todo se le complica, a la que nada le sale al derecho: la génesis de los personajes de Diane Keaton en El dormilón, La última noche de Boris Grushenko, Annie Hall (Dos extraños amantes) y Manhattan.
En Todo lo que usted quiso saber sobre el sexo y no se atrevió a preguntar y El dormilón, sus siguientes películas, seguía todavía atrapado en el modelo de Chaplin y Keaton. Es quizá en La última noche de Boris Grushenko donde por primera vez las escenas cómicas no ahogan el relato.
Allí hay esbozado un contenido filosófico, hay una intención de hablar del amor y de la muerte en clave cómica. Aunque no lo consigue del todo. Él mismo es el primero en reconocerlo: “Lo verdaderamente importante para mí era que el público se riera. Y luego, si mi estrategia daba frutos (y creo que no fue así), que toda esa reflexión resonara tenue y vagamente en su cerebro. Y me refiero a que resonara después, esa misma noche al llegar a casa o durante el sueño en medio de la noche, y que los espectadores se despertaran riéndose del chiste. Para que después, pasada la fase de la hilaridad, se tomaran unos minutos y pensaran: Dios, me pregunto cómo me sentirían frente al pelotón de fusilamiento y sabiendo que voy a morir acribillado por las balas al cabo de escasos minutos”. Es claro: aún no había conseguido el difícil equilibrio entre la reflexión y el humor.
Ese equilibrio sólo llegará hasta Annie Hall, su primera gran película y un punto de quiebre dentro de su ya larga carrera cinematográfica. Annie Hall es más que una suma de gags: es la historia del amor y el desamor de Annie y Alvy. Contada un año después, como una evocación de Alvy. La pasión y las cenizas vistas desde una irónica distancia. El pesimismo de Woody Allen se ha focalizado en las relaciones amorosas. Bajo la misma premisa de su visión trágica del mundo: como la felicidad de la pareja es algo imposible de alcanzar, hay que divertirse con eso. Las secuencias, más largas, permiten que afloren los monólogos y la conversaciones ingeniosas y burlescas sobre el sexo, la convivencia, la inseguridad de los roles masculino y femenino. El talento de Woody Allen es verbal y aquí se desborda con juegos de palabras y parodias culturales. El que sepa quién es Federico Fellini, Marshall McLuhan o Sigmund Freud, gozará más. El que no, allá él. En los setentas todavía no se había impuesto la absurda idea de “respetar” la ignorancia de los espectadores. Las escenas cómicas abundan en Annie Hall pero no forman repúblicas independientes, están finamente encajadas dentro de una estructura narrativa. Y en una idea central que las engloba: la irracionalidad de las relaciones de pareja, el halo triste y risueño que provoca el desencuentro entre hombres y mujeres. Gracias a la colaboración de Marshall Brickman (coguionista), a Gordon Willis (director de fotografía) y Ralph Rosenblum (montador), Woody Allen estaba descubriendo la mejor manera de expresar su humor y su desesperanza: con el arte del cine.
¿Es en la comedia urbana anti-romántica donde mejor ha logrado Woody Allen destilar el humor? No lo creo, aunque se trata de una veta que ha seguido explotando. Después de Annie Hall vino Manhattan y hace poco Vicky Cristina Barcelona. Nadie puede desahuciar a un director que hace una película por año y ha demostrado estar en plenas facultades creativas. Es admirable su capacidad para recrear y volver siempre sorpresivo e hilarante el eterno tema de las relaciones afectivas. En el capítulo catalán, la agotada pareja parecería encontrar nuevos aires y momentos de plenitud en el breve experimento del triángulo amoroso.
En La Rosa púrpura del El Cairo y Match Point, a mi juicio sus obras más ambiciosas, el humor alcanza otra dimensión porque se integra a una metafísica, lo que tanto había buscado –sin conseguir- desde la época de Boris Gruschenko. En la primera, con el tema aparente del cine y la cinefilia, explora la necesidad humana de ficción. Conscientes de las quiméricas ilusiones, no podemos hacerlas a un lado, vivir sin ellas. Hay una sutil e irónica sonrisa cuando el personaje de Cecilia, después de la cachetada de la realidad, regresa a las salas de cine. En la segunda, el destino, el libre albedrío, la voluntad histórica, la opción existencial, el éxito, son reducidos a un mero y vulgar asunto de suerte. La Antígona moderna puede ser escenificada en cualquier cancha de tenis. Ecos de un humor negro e implacable –que le hubiera gustado a Samuel Beckett- quedan resonando en nuestra mente.
Pero quisiera terminar con una película menor, Melinda y Melinda. Ahí se encuentra explícita -al alimón- su filosofía del humor. Allí, Woody Allen hizo el más interesante experimento de su filmografía: contar la misma historia en clave de tragedia y de comedia. ¿La vida es una tragedia o una comedia? Qué gran pregunta. O mejor: esa es la pregunta. Podría ser ambas cosas. O podría ser una tragedia que se vive como una comedia. Sófocles leído desde Aristófanes. Cada cual elige su camino de acuerdo a su talante. Elijamos bien, seamos coherentes. Para ayudarnos en semejante encrucijada, a lo largo de estos últimos años este neoyorquino de antepasados judíos y rusos, ha insistido tercamente en las ventajas de recorrer el valle de lágrimas con el bálsamo de la risa.
(Publicado originalmente en “Kinetoscopio” número 87)
Publicadas por Ghost Writer
Extraído de http://el-cinefilo-blog.blogspot.com.ar/
Datos personales
- Julio Diz
- Nació en la ciudad de Lanús, Buenos Aires, Argentina, el 27 de junio de 1956. Desde muy pequeño concurrió al cine, descubriendo a Walt Disney en el viejo Cine Monumental de la ciudad de Bernal. Ya de grande, Román Polanski y su film, “Cul de Sac” fueron los movilizadores hacia el cine de culto. En los años ’70, estudió cine en la EDAC, (Escuela de arte cinematográfico) de la ciudad de Avellaneda. En los ’80 cursó en CECINEMA, (Centro de estudios cinematográficos) dirigido por José Santiso, y asistió al Seminario Introducción al lenguaje cinematográfico, dictado por Simón Feldman. Incursionó en el Cine de Súper 8 y 16 MM. Asociado a UNCIPAR (Unión cineistas en paso reducido), fue cofundador del Biógrafo de la Alondra. Es editor de El Revisionista, Series de antología, y el presente blog. Actualmente trabaja en su primer libro, “Los tiempos del cine”.
lunes, 21 de diciembre de 2015
jueves, 17 de diciembre de 2015
jueves, 3 de diciembre de 2015
Cinco preguntas para Woody.
Posted by Gerónimo Elortegui in Woody Allen Web
Algunos directores hacen cinco ediciones de sus películas. ¿Cuántas hace usted?
Hacemos una edición y luego la mejoramos. No hago una nueva edición de todo el film. Puedo cambiar, recortar, eliminar y luego volver a incluir una escena, pero la primera edición del film es la definitiva.
¿Le piden que se ocupe de cosas como material para DVD?
Ni siquiera lo sugieren. Hago el film y ellos lo ponen en DVD. Me preguntan: “¿Tienes tomas adicionales?” Pero casi nunca las tengo.
¿Le importa si sus films son vistos en pantalla chica?
Preferiría que fueran vistas en pantalla grande. Supongo que llegaremos a que uno estará sentado en su sala y tendrá alta definición y una pantalla de 2,15 por 3 metros, y no habrá diferencia. Pero las películas están hechas para ser vistas en pantalla de cine, con público que entra en la sala y habla del film y luego sale y dice su opinión. Es una experiencia social y comunitaria. Así que no me agrada que sean vistas por primera vez en DVD.
¿Cada cuánto va al cine?
Tengo una sala de proyecciones y veo las cosas allí. Mi asistente llama y pide una película prestada. Los sábados en la noche acostumbro ver un film con mis amigos allí.
¿No le gusta la atmósfera de un cine público?
Sí, pero con los años me he vuelto flojo. Cada tanto voy al cine. Doy una caminata con mi esposa y entro a ver un film, pero en el día porque no hay tanta gente. Eso aún me resulta placentero.
Extraído de https://woodyallenweb.wordpress.com/el-blog-de-woody-allen-web/page/16/
miércoles, 2 de diciembre de 2015
jueves, 19 de noviembre de 2015
jueves, 5 de noviembre de 2015
Los colaboradores de Woody: Mel Bourne.
Mel Bourne, diseñador de producción de Woody Allen
El productor de cine Mel Bourne, nominado tres veces a los Oscar de la Academia de cine norteamericano y productor de siete películas de Woody Allen, entre otros éxitos, falleció el pasado jueves 16 a los 79 años de edad. Bourne murió en el Hospital presbiteriano de Nueva York, según anunció su hijo Timothy.
Mel Bourne estuvo cincuenta años en el negocio del espectáculo, durante los que realizó diseños de producción para teatro, televisión, publicidad y cine. Fue candidato por tres veces al premio Oscar por la dirección artística de Interiores (1978), de Woody Allen, The Natural, de Barry Levinson (1984) y El Rey pescador, de Terry Gilliam (1991).
Lanzó definitivamente su carrera en el diseño de producción cinematográfica con el éxito de Woody Allen de 1977 Annie Hall, que rompió los moldes de la comedia urbana y obtuvo el Oscar de la Academia como mejor película del año. Después, repetiría la colaboración con Allen en Interiores, Manhattan, Recuerdos, La comedia sexual de una noche de verano, Zelig y Broadway Danny Rose.
"Era un director artístico increíble y un tipo estupendo", declaró Allen en un comunicado tras conocer la noticia. "Hizo maravillosas contribuciones a mis películas", añadió. Timothy Bourne afirmó que su padre disfrutaba mucho de la colaboración con Allen, "y la oportunidad de contribuir al proceso creativo" en sus películas. "Entre él, Gordon Willis (responsable de la fotografía de aquellos filmes) y Woody Allen formaban como un triángulo. Él disfrutaba mucho de ese estímulo intelectual", dijo.
Aparte de estos trabajos, Mel Bourne fue responsable del diseño de producción de otros muchos éxitos como FX, efectos mortales, Atracción fatal, Cocktail, Una proposición indecente o El misterio Von Bülow. También diseñó la producción del episodio piloto de la serie Division Miami, la serie de televisión que lanzó al estrellato a Don Johnson en los años 80.
En una entrevista de 1997, Bourne explicaba su papel en el diseño de producción: "Mi trabajo consiste en escoger entre escenarios reales o artificiales, y después decorarlos con muebles, colores, texturas", decía. "Una película tiene una imagen, una personalidad visual". Lo que más le atraía de un proyecto era un buen escritor, no el director.
Mel Bourne nació en Chicago el 22 de noviembre de 1923 y creció en Nueva Jersey y Nueva York. Se graduó en ingeniería química en la universidad. Tras la segunda guerra mundial, empezó a trabajar como ayudante en el teatro hasta ingresar en la Escuela Dramática de Yale.-Obras Famosas
Cine, Diseñador de Producción
Interiores, United Artists, 1978
Nunzio, Universal, 1978
Manhattan, United Artists, 1979
(Unidad de América) Luna, 1979
(Como Melvin Bourne) de Windows, United Artists, 1980
Recuerdos, United Artists, 1980
Ladrón (también conocido como Calles violentas), United Artists, 1981
Comedia sexual de una noche de verano, Orion / Warner Bros., 1982
Todavía de la noche, Metro-Goldwyn-Mayer / United Artists, 1982
Zelig, Orion / Warner Bros., 1983
Broadway Danny Rose, Orion, 1984
El Natural, TriStar, 1984
F / X (también conocido como F / X - Asesinato por la ilusión y el asesinato byIllusion), Orion 1986
Manhunter (también conocido como Red Dragon: En busca de Hannibal Lecter), DEG, 1986
Atracción fatal, Paramount de 1987
Cóctel, Buena Vista, 1988
The Accused (también conocido como Imprudencia Temeraria), Paramount, 1988
Rude Awakening, Orion, 1989
Inversión de la fortuna, de Warner Bros. de 1990
El rey pescador, TriStar, 1991
Trouble Man, Twentieth Century-Fox, 1.991
Una proposición indecente, Paramount, 1993
Angie, Buena Vista, 1994
Beso de la Muerte, Twentieth Century-Fox, 1995
Algo de que hablar (también conocida como Grace Under Pressure), Warner Bros., 1995
Striptease, Columbia, 1996
Gloria, Sony Pictures Entertainment, 1999
Esposa eventual, AtomFilms, 2000
Cine, Director de Arte
(Como Melvin Bourne) Los infractores de 1957
Esa noche !, universal, 1957
Annie Hall, United Artists, 1977
Ventanas, United Artists, 1980
Cine, Director de Arte Adjunto
(Con George Jenkins) The Miracle Worker, United Artists, 1962
El magnate griego, Universal, 1978
Cine Decorador
Nunzio 1978
Diseño de Cine Consultor
El acusado, 1988
Apariciones en pantalla
(Sin acreditar) Langdon Carmichael, El rey pescador, TriStar 1991
Diseñador de Producción de Televisión, Series
Howdy Doody, 1947-1960
Nosotros, el Pueblo, 1948-1949
Believe It or Not, 1949-1950
La familia de Aldrich, 1949-1953
Los Goldbergs, 1949-1954
El Robert Quinlan Show, 1949-1951
El Video Theatre Lux, 1950-1954
Kojak, 1973
Equal Justice, ABC, 1990
Michael Hayes, CBS, 1997-1998
También trabajado como diseñador de producción en Mr. Propios; Hallmark Hall ofFame; Armstrong Circle Theatre; Goodyear-Philco Playhouse; Estrella Estrella escenario.
Películas
Cupid y Cate, CBS, 2000
Televisión director de arte, Películas
El silencio, la NBC, 1975
El Quinn, ABC de 1977
Especiales
El Perfiles Wallace Mike, CBS, 1981
Diseñador de Producción de Televisión, Pilotos
División Miami, NBC, 1985
Equal Justice, ABC, 1990
Televisión Visual Consultor: Películas
División Miami, 1984
Etapa de Trabajo
Diseñador de producciones de Broadway en la década de 1950, incluyendo el animal Hombre, Gaviotas sobre Sorrento, La millonaria y End como un hombre, y la producción de Los Ángeles de luz Opera de Carrusel.
Extraido de http://elpais.com/diario/2003/01/19/agenda/1042930802_850215.html
http://www.filmreference.com/film/47/Mel-Bourne.html
jueves, 29 de octubre de 2015
A propósito de Maridos y esposas (1992).
Esta es una de las mejores películas de Allen. Es su película 21 como escritor/director, y lo muestra en su más enérgica, creativa y vital, aunque el tema es extremadamente sombrío. La película, es un examen del matrimonio moderno, fue lanzada al mismo tiempo que terminó su relación con Mia, y es difícil separar. Sin tener en cuenta el drama que rodea la película, la película en sí es un rotundo éxito.
Woody Allen interpreta a Gabe Roth, un profesor que está casado con Judy (Mia Farrow). Cuando anuncian sus mejores amigos Jack (Sydney Pollack) y Sally (Judy Davis) que se están divorciando, conduce a un camino de descubrimiento de los cuatro personajes y sus vidas nunca serán las mismas.
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- 65 º Premios de la Academia – 2 nominaciones
Mejor actriz de soporte – Judy Davis (nominada)
Mejor Guión Original: Woody Allen (nominada)
50 premios globo de oro: 1 nominación
Mejor actriz de soporte – Judy Davis (nominada)
Mejor actriz de soporte – Judy Davis (nominada)
46ª premios BAFTA – 1 gana de 2 nominaciones
Mejor guión, Original – Woody Allen
Mejor actriz – Judy Davis (nominada)
Reparto & equipo
- Película pensada para Mia Farrow con Woody Allen, después de 13 en una fila. Antes había terminado su relación personal.
- El segundo de los cinco aspectos de la película de Judy Davis. Ella se estableció originalmente el papel de, bueno, Judy, antes de que fue dado a Farrow.
- El último de tres apariciones en las películas de Allen para Blythe Danner.
- Jeffrey Kurland aparece como el narrador/entrevistador. Kurland trabajó como diseñador de vestuario en más de una decena de películas de Allen – incluyendo éste. Él aparecería en pantalla en Poderosa afrodita.
- Jane Fonda le fue ofrecido inicialmente el papel de Sally.
- Emily Lloyd fue echada y el material de archivo fue descartado, porque Allen decidió que no estaba funcionando. Las escenas se volvieron a realizar con Juliet Lewis. Kristy Swanson también audiciono para el papel.
Preguntas y respuestas
- La primera de dos películas de Allen, distribuida por TriStar Pictures. Allen sigue con Mike Medavoy , quien había supervisado la carrera de Allen en Artistas Unidos y Orion. Fue pensada como un reparto del multi-picture.
- Inspirado en la película de Ingmar Bergman 'Escenas de la vida conyugal'.
Extraído de http://www.woodyallenpages.com/
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